miércoles, 2 de septiembre de 2015

Abuelo.

Mi abuelo era el típico mejor abuelo del mundo. Comía los sanguchitos de miga de esos que a nadie le gustan y te dejaba los más ricos, jugaba a la generala y al truco, hacia las mejores tostadas y a sus abrazos no les ganaba nadie. Tenia el bigote con canas pero a el le quedaba bien, se arremangaba los jeans y usaba los sweaters que usan los abuelos. Le gustaba pasarse horas arreglando el jardín y yo amaba ayudarlo. Pero no nos dio el tiempo para que me ayude a serNo me dejó ninguna enseñanza de esas que te hacen ser buena persona (más que su ejemplo), de esas que te ayudan en los momentos más difíciles, y probablemente porque mientras el estaba yo no pase momentos tan difíciles.  Pero murió y lo sentí, fue imposible de explicar pero lo sentí, justo en ese momento

Siempre me dio un poco de bronca que las personas les escriban a los que se fueron, a los que realmente ya no están, porque me parece estúpido, porque nunca lo van a ver, porque nunca te van a contestar, o no sé bien porque pero de cualquier forma lo hago, porque te extraño.
Quisiera saber cómo hacen todos los que te querían como yo, qué los impulsa a seguir, porque (a veces) yo no puedo ni levantarme de mi cama, aunque me mantienen los recuerdos que dejaste acá. Pero todo pasa, y hay que seguir.

Probablemente sigo porque sigo, por la costumbre, para ver si algo cambia.
Sigo porque te quiero, sigo porque espero el día en el que nos volvamos a ver.
Me siento ilegal, como se sienten los no queridos.
Me estoy cansando, estoy podrida de no verte cada vez que vuelvo a casa. 
Sigo porque sigo, porque a los que nos gusta sentir nos gusta sufrir, supongo. 
Vos seguís en tu cielo, y yo me quedo en la tierra, acá, con mis líos. Ya no sé qué pensar, ya no tengo abrigo sin vos. Sigo porque me gusta el dolor, el sentir fuego en el pecho ¿como estarás ahora? ¿estarás?  Te fuiste, pero todavía estas.
 A veces siento que estas, pero no, pero sí, te siento un poco.
Te siento en los demás en realidad, en lo que dejaste en los otros. Ojala hubieras dejado más de vos en mi, ojala pudiera ser más como vos. Todo el tiempo te nombran, todo el tiempo se acuerdan de lo bueno que eras, de lo bien que hacías, tenias ángel y ahora sos. 
 Como te extraño, te necesito un montón. Paso mucho tiempo pero yo te sigo extrañando, quiero que me veas, que me digas que estoy muy flaca y que a la tarde traigas medialunas, que no salga desabrigada y que cuando este enferma y me duerma, pongas la silla al lado de la cama por las dudas de que me caiga dormida, yo sé que ya no me caigo, pero igual. Quiero contarte que me va re mal en la escuela, que no soporto a mis amigas a veces, poder dormir la siesta en tu pieza. Quiero que me cargues, que pienses que tengo novio y que cada vez que salgo un poco más arreglada voy a verlo. Que te des cuenta que estoy mal, y que sepas que con un abrazo lo podes arreglar, eso quiero, un abrazo. Tuyo. El ultimo y me conformo.

Igual me hizo bien acordarme de vos como antes, porque por mucho tiempo pensé que dejar de pensarte me iba a hacer bien, pero no fue tan así. Pensándote puedo pensar un poco en lo que querrías para mi (o más bien, lo que yo supongo que querrías para mi) y me hace bien, porque me quiero más ahora, me veo más como vos me veías.
Te extraño pero sigo. Porque como decías, todo pasa.

Sigo porque sigo. Porque así siguen los que también te perdieron, supongo.








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